Descripción

En 1989, tuvo lugar el lanzamiento pionero de una nueva gama de productos loncheados, que con el tiempo se convertirían en el grupo de productos de mayor facturación de la empresa. Entre 1990 y 1992, Espuña se embarca en la remodelación de las instalaciones productivas, con el fin de obtener la homologación para el comercio comunitario. Con la adquisición de la empresa CUSCO, S.L. de Sentmenat (Barcelona) en 1992, Espuña amplía su capacidad productiva con la fabricación de butifarras, mortadelas y frankfurts; productos básicos de dicha empresa.