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Wednesday,
December 18

Puedes pagar de cualquier forma

Las máquinas automáticas constituyen un ámbito en el que la renovación y la innovación son elementos muy presentes y condicionantes. Y en uno de los aspectos en el que estas cualidades más latentes son es el de los medios de pago. De igual forma que la variedad de productos es uno de sus mayores activos, la posibilidad de pagar de varias formas también es un gran atractivo para el cliente.

Lo más tradicional son las monedas, habiendo equipos que aceptan todo tipo de monedas, y otros que se adaptan a un tipo determinado en función de la ubicación. El falso mito de que las máquinas no aceptan siempre las monedas, o no devuelven el cambio, ha quedado ya más que obsoleto, gracias a las innovaciones tecnológicas, mejora del servicio técnico y adaptación de módulos que no necesitan el cambio completo de la máquina, sino sólo del medio de pago.

Además, de forma exclusiva o combinada con el pago por monedas, se han abierto otras posibilidades en los últimos años, que han encandilado a los responsables de los emplazamientos y a los propios usuarios. Billetes, tarjetas de crédito, pago por móvil o tarjetas de pago personalizadas son algunas de las propuestas que, en mayor o menor medida, están extendidas por todo el sector.

Debido a que hay productos con diferentes precios, y para facilitar mejor la opción al consumidor, los billetes son parte integrante de las máquinas desde hace tiempo, con lectores y billeteros de lo más avanzados para ayudar a la recaudación, almacenaje del dinero y, sobre todo, para mejorar el servicio al consumidor. En cuanto al pago con tarjeta, es tan sencillo como cuando este dinero de plástico se utiliza en un cajero automático, en un restaurante o en cualquier comercio.

Dependiendo de la tarjeta, los criterios de seguridad suben al no tener que incluir ni siquiera el código secreto. Las tarjetas sin efectivo, un modelo que se está extendiendo, incentivando y fomentando a gran escala en Estados Unidos, es ideal para las medianas y grandes empresas, que cuentan con grandes áreas de vending o varias localizaciones. De esta forma, se evita el manejo de efectivo en la oficina, se facilita el acceso a la máquina del trabajador, él mismo recarga la tarjeta cuando quiera y se gana en tiempo de espera. De este modo, todos salen beneficiados; la empresa puede controlar el cobro y el consumo de los empleados; mientras que los trabajadores obtienen por el café o el snack del día un precio de lo más reducido.

La tecnología NFC ayuda a que estos dispositivos cada vez funcionen mejor; incluso en determinados emplazamientos, una misma tarjeta es válida para las máquinas expendedoras, el parking o los servicios de restauración. En lo que respecta al pago por móvil, esta tecnología también ha avanzado mucho en los últimos años, y supone la utilización del teléfono móvil como tarjeta de crédito, simplemente asociándola a una cuenta corriente.