Distribución Automática de EPI

Definición y tipología: mayor potencial tras el Covid-19

Sus posibilidades de aplicación y su polivalencia las convierten en uno de los modelos de negocio más atractivos actualmente. Se trata de máquinas de vending que expenden o distribuyen todo tipo de EPIs. Los EPIs, siglas de Equipo de Protección Individual, son materiales, medios o dispositivos de seguridad que el usuario ha de utilizar con el objetivo de que lo protejan de posibles riesgos que puedan poner en peligro su seguridad, su salud o su integridad física.

Hasta hace unos meses, la palabra EPI nos evocaba a los equipos de protección para entornos laborales como vestuario, cascos o gafas de protectoras; sin embargo, en la actualidad, han pasado a ser todo un must en el hogar de cualquiera tras el estallido de la pandemia provocada por el Covid-19, que ha dado un giro 360º tanto a la sociedad como a los modelos de negocio, y el vending es ejemplo de ello.

1. Tipología: mayor potencial tras el Covid-19.

Así, encontramos dos opciones de EPIs, según su tipo de aplicación:

-EPIS INDUSTRIALES: en este ámbito, los EPIs son elementos de seguridad indispensables para los empleados y técnicos de varios sectores y puestos de trabajo. Respecto a su uso, serán obligatorios aquellos que salvaguarden las zonas en peligro de la actividad en cuestión. Entre los posibles equipos de protección de esta naturaleza, destacan, entre otros, los cascos, mascarillas, gafas de protección, orejeras, chaquetas, cinturones o calzado de seguridad.

De igual forma, este tipo de máquinas también pueden utilizarse para expender herramientas y otros materiales empleados en entornos como almacenes y fábricas; obteniendo así todo un control del stock en dichas cadenas de producción.

En estas máquinas, los empleados autorizados pueden retirar el material en cuestión de forma automática; todo ello mediante una tarjeta que identifica a cada usuario, por lo que se consigue tener un control total sobre el uso del material.

CASOS DE ÉXITO:

Con la tecnología a la cabeza, Eureka Vending consolida al otro lado del Atlántico sus máquinas dispensadoras de equipos de protección individual o EPI. Así, sus soluciones han llegado hasta la mina de cobre más importante del mundo, la mina El Teniente, para facilitar el acceso al material de trabajo a los miles de trabajadores que diariamente transitan por sus instalaciones, así como en la empresa Thyssen Krupp.

El éxito de este tipo de máquinas ha sido tal que, en este momento, hay alrededor de unas setenta máquinas expendedoras de EPI alrededor del mundo. Y el objetivo es seguir ampliando la presencia, puesto que la empresa asturiana aumentará su presencia en Latinoamérica con diversos proyectos que las llevarán a países como Perú y Brasil, también en Portugal.

Otra de las empresas que ha decidido contar con el vending de la compañía es la aeronáutica Airbus, concretamente en su laboratorio ubicado en Getafe. En este caso, se trata de la implementación de las máquinas para herramientas que permiten controlar la trazabilidad; al tiempo que posibilita saber qué usuarios la usan y cuándo, que se identifican con un lector de huellas dactilares.

-EPIS SANITARIOS: El potencial de este modelo lleva años demostrándose en los centros sanitarios, en los que se han instalado, sobre todo para las zonas de quirófano, máquinas expendedoras  para el control de material necesario para esta labor: guantes, mascarillas, batas e incluso zuecos; aquí empezó la revolución del control de materiales.

Y, actualmente, la crisis del Covid-19 ha dejado tras de sí la necesidad por parte de los ciudadanos de abastecerse de equipos de protección para evitar cualquier contagio. En ese nuevo panorama, las mascarillas, guantes y geles hidro alcohólicos son un elemento básico e indispensable, lo que ha provocado una fuerte demanda de este tipo de dispositivos y máquinas.

Ante la dificultad de encontrar los materiales de protección necesarios para tal causa, los ciudadanos están, cada vez más, encontrando en las máquinas de vending lo que no pueden obtener en supermercados u otros establecimientos. Ejemplo de estas son las desarrolladas por Eureka Vending, quienes llevan años especializados, a través de su propio software, en expender material sanitario. Y es que, el potencial actual de las máquinas expendedoras de EPIs ha hecho que numerosos operadores y fabricantes han adaptado sus máquinas para que sean puntos de venta de EPIs; potenciando su tecnología y autonomía para hacerlas más seguras que nunca de cara a los usuarios.

La compañía asturiana, además, se encarga de personalizar cada máquina a las necesidades de la empresa a la que va destinada y todo ello "a un ajustado precio, lo que posibilita que una de sus máquinas de última generación se pueda amortizar antes incluso de terminar el pago, que se puede dividir hasta en unos sesenta meses", como destacan desde Eureka.

CASOS DE ÉXITO

Como decíamos, el potencial de este modelo y sus posibilidades en entornos sanitarios es cada vez mayor, y Eureka es la demostración de ello. Así, comentan que, a raíz de la crisis provocada por el coronavirus, ha dado lugar a un aumento exponencial de información para hacerse con estos dispositivos. Lo que en principio comenzó con una demanda a escala nacional, a día de hoy les llegan pedidos y solicitud de información de países como Perú, Chile o Ecuador, zonas en las que ya tenían presencia anteriormente.

En este sentido, las máquinas de EPI de Eureka ya dan servicio en el Hospital de Cabueñes, donde distribuyen zuecos e indumentaria; en el Hospital Medina del Campo, en el que el personal sanitario se suma a la incorporación de la tecnología y sistemas automatizados para dar servicio a sus trabajadores.

Finalmente, el vending llega hasta la empresa de transportes madrileña (EMT). Como decíamos, el ahorro en tiempos y productividad, así como el control total de los recursos materiales y humanos, son ventajas de las que quieren aprovecharse otras empresas.

2. ¿Cómo funcionan? La implementación de la tecnología más innovadora

Actualmente, las máquinas expendedoras para EPIs, ya sean industriales o sanitarias, cuentan con mecanismos cada vez más sofisticados con los que garantizar tanto la seguridad como el control. Por ejemplo, una de las características más habituales es la de incluir distintos sistemas de reconocimiento, que pueden ir desde una tarjeta que acredite a los operarios como miembros de la organización; la identificación por huella dactilar, o la inserción de credenciales de usuario y contraseña.

Sin lugar a dudas, este modelo de negocio destaca por la implementación de la tecnología más puntera para facilitar, por un lado, el control de la gestión de los productos, y por otro, su distribución. Y es que una de las grandes ventajas que presenta, a través de compañías como Azkoyen, que también están desarrollando estas expendedoras, es su avanzado sistema de telemetría, que permite controlar el consumo, así como el stock de la máquina.

En sintonía con este desarrollo tecnológico, Evoca también ofrece una gama de máquinas expendedoras de EPIs, concretamente a través de su marca Necta; las máquinas permiten un control de consumo y su seguimiento, para que los empresarios tengan presente en todo momento la situación de su oficina o almacén. Y esto es posible gracias a la equipación del sistema Hi!, ofreciendo datos que se pueden descargar de las máquinas y comprobar diariamente.

En ese sentido, el software instalado garantiza que cada empleado pueda recibir el equipo de protección requerido. Además, lleva a cabo un seguimiento de las entregas y el consumo, por lo que podrán estar seguros de que el EPI se entregó correctamente y que se evitó el desperdicio.

Aplicación móvil para la interacción: eficaz y segura

Multitud de empresas dedicadas a este modelo, conocedoras de la eficacia de las aplicaciones móviles, han introducido la posibilidad de usar la expendedora directamente a través del móvil, sin tener que manipular la superficie de la máquina. Así, todo tipo de interacción con la máquina se realiza mediante la app, por lo que se preservan las medidas de higiene y seguridad establecidos por las autoridades.

3. Ventajas: Ahorro económico y usuario tiempo:

1.3.1. Reducción de costes: ahorro económico para el empresario, y de tiempo para el usuario:

Todas las empresas tienen costes ocultos, una serie de gastos económicos no imputables ni directa ni indirectamente a ningún elemento que genere valor por parte de la organización y que, sin embargo, están presentes en prácticamente cualquier proyecto.

La mala noticia es que los costes ocultos, al ser en su mayoría intangibles, son muy difícilmente detectables. Sin embargo, la parte buena es que la distribución automática puede convertirse en una interesante aliada para combatir este tipo de costes.

En el caso de aquellas empresas que requieren de equipos de protección individual (EPIs) para sus empleados, esto es algo que se puede ver muy claramente.  Según las estimaciones Vending Eureka,  empresa encargada en la fabricación de este tipo de máquinas, el ahorro en  consumo y materiales gira en torno al 30%. Es decir, una empresa que decidiese instalar una máquina de vending, se estaría ahorrando aproximadamente la tercera parte de sus equipos de protección individual.

Esto se debe fundamentalmente a que la percepción de que el consumo está siendo registrado disuade de cualquier abuso y genera un uso más eficiente de los recursos. Y es que, permite todo tipo de gestión de la máquina de forma remota: desde el control del stock en tiempo real hasta el más minucioso ajuste, como la parametrización de las entregas (kit por persona, por semana, etc). Al gestionar  el stock directamente desde la máquina expendedora, no es necesario tener a ningún responsable que se encargue de supervisarlo o de que mantenga abierto el almacén. Es más, en caso de que el equipo quede en manos del proveedor,  la empresa no tendrá que encargarse de almacenar, gestionar o controlar el stock.

Además, al encontrarse el expendedor en el puesto de trabajo, donde se necesita el material, se consigue  evitar el traslado del personal al almacén. En este sentido, la recomendación para cualquier empresa es calcular el tiempo por persona y día que se invierte para recoger el equipo de protección individual, ya que en la mayoría de los casos se podría conseguir un ahorro de tiempo bastante sustancial.

Los responsables podrán acceder, en suma, a informes completos y de muy fácil uso (en formato csv o ficheros de datos) sobre el uso que se le ha estado dando a la máquina, filtrando los resultados por fecha, usuario o producto.  Esta herramienta resulta especialmente útil para poder conocer las incidencias que se puedan producir, analizar sus causas y, si procede, ofrecer soluciones a cuestiones que de cualquier otro modo quedarían sin supervisar.

1.3.2. Servicio constante 24/7:

Como cualquier modelo de negocio automatizado que se precie, otra de las ventajas que trae consigo este modelo es la posibilidad de dar suministro y estar operativas las 24 horas, cada día de la semana, pudiendo hacerse con los EPI’s en cualquier momento. Esto supone no tener que realizar una planificación previa, evitando así la concentración de personas frente a la máquina.

Y, por supuesto, también es un punto a favor para el propio usuario o consumidor final, que podrá adquirir estos productos cuando quiera y sin depender de los horarios cada vez más reducidos de otros canales de venta.

1.3.3. Opción programable: actívala cuando estimes oportuno

De igual manera, normalmente este tipo de máquinas -tal es el caso de las fabricadas por Evoca-, permite la opción programable: las máquinas se podrían usar solo durante ciertos intervalos de tiempo definidos por la compañía en cuestión.

4. ¿En qué localizaciones funcionan?

Como decíamos anteriormente, la diversificación de este tipo de modelo de negocio ha dado lugar a poder encontrarlas en todo tipo de entornos. Si bien una de las zonas más demandadas es el entorno laboral -bien para que el empleado se equipe ante la naturaleza de su trabajo, bien para salvaguardar su seguridad frente a los riesgos de contagio-, actualmente las encontramos en cualquier parte:

Desde grandes espacios como centros comerciales, pasando por los centros sanitarios, estaciones de tren y autobús, aeropuertos y, en definitiva, en multitud de ubicaciones públicas como privadas. Incluso los usuarios pueden disfrutar de sus servicios en la vía pública. En ese sentido, Tal es la fuerza del vending en este campo que muchos ayuntamientos y autoridades han decidido establecer máquinas automáticas en puntos concretos para dar servicio a sus conciudadanos; pasando a ser todo un servicio público esencial para la sociedad.

“Es justo lo que se necesita ahora; ocurre que en centros comerciales, universidades y sitios en los que se prevé, cuando se inicien las aperturas, gran afluencia de personas quieren tener una máquina dispensadora con este tipo de producto”, añade Ramón Menéndez, director Comercial en Eureka Vending.

5. Normativa

A nivel Europeo, la distribución de los equipos de protección individual se rigen a través del Reglamento (UE) 2016/425 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 9 de marzo de 2016. Así, el Reglamento debe establecerse a toda forma de suministro, incluida la venta a distancia y, por tanto, al canal de la distribución automática y el vending.

Respecto a los productos en cuestión, se aplica también a los EPI que sean nuevos en el mercado de la Unión en el momento de su introducción; es decir, incluye tanto los EPI nuevos hechos por fabricantes establecidos en la Unión como los EPI, nuevos o de segunda mano importados de un país tercero.

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