El Ministerio de Consumo busca poner fin a la publicidad de alimentos poco saludables dirigida a menores

HOSTELVENDING.COM 20/02/2026.- Este lunes 16 de febrero, Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, hizo pública su propuesta para acabar con la publicidad de alimentos perjudiciales hacia menores en un acto titulado “De la evidencia a la acción: Regular la publicidad de los alimentos insanos”.
Portugal, Reino Unido, Noruega, Suecia o Irlanda. Cada vez son más los países que buscan actuar frente a la publicidad de ciertos productos poco saludables dirigida a niños (como vimos en la declaración de objetivos de la EVA para 2026). Y no es para menos. Organismos como la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) y la OMS, han subrayado repetidamente la importancia de restringir dicha publicidad por los peligros que conlleva la ingesta de este tipo de alimentos por los menores, en especial la obesidad en familias con escasos recursos.
Se entiende, pues, el porqué de la propuesta del ministerio, la cual ha contado también con amplios apoyos fuera de la esfera política. En la comparecencia, se pudo ver el Barómetro sobre publicidad de alimentos y bebidas energéticas realizado por Shopperview e impulsado por la propia AESAN y, entre sus datos más destacados, se comprobó un importante respaldo por parte de la ciudadanía: el 79% de los españoles están a favor de esta regulación, que el 91% cree que debería prohibirse directamente venta de bebidas energéticas a menores y un 54% que esta prohibición debería abarcar hasta los 18 años de edad.
Durante el acto, el ministro señaló la importancia de proteger a la población escolar de estos anuncios como “una cuestión de salud pública” y sumarse a los organismos, y sus recomendaciones, previamente mencionados.
La forma en la que trabaja la publicidad de esta clase de productos ultraprocesados y con alto contenidos en grasas y azúcares, según la OMS, se centran en el uso de técnicas de persuasión basadas en la promoción mediante influencers e ídolos, creando en los jóvenes una asociación entre estos productos y la diversión con un fuerte componente emocional.
El impacto de estas técnicas fue descrito por el propio ministro citando datos del informe de la Fundación Gasol: “en España un 80% de las niñas, los niños y los adolescentes consumen alimentos y bebidas no saludables”. Dando a entender que buscará sacar adelante esta propuesta, aunque conlleve “poner coto a los poderosos”.
“Las empresas del sector tienen el deber de no promover el consumo de alimentos y bebidas que pongan en perjuicio el derecho a la salud en la infancia en nuestro país”, Pablo Bustinduy.
El camino hacia una publicidad responsable
A esta propuesta y declaraciones, la respuesta de la FIAB (Federación española de Industrias de Alimentación y Bebidas) ha sido de total compromiso con la publicidad responsable y de diálogo abierto con la administración, afirmando que quieren impulsar junto a ellos “buenas prácticas basadas en la alimentación variada y equilibrada” y recordando que el sector lleva “décadas trabajando para mejorar su publicidad”.
Nombran al Código PAOS impulsado por la AESAN y el sector alimentario en 2005, que busca reducir la presión de venta sobre población infantil y mejorar la calidad y contenido de todo tipo de anuncios de alimentos y bebidas dirigidos a menores, y aluden a que el Código ha tenido diversas actualizaciones a lo largo del tiempo y se han ido sumando distintos eslabones siempre buscando regular y mejorar la publicidad dirigida a niños y jóvenes. Según el organismo independiente AUTOCONTROL, ha revisado 11.242 anuncios desde la entrada en vigor del Código PAOS: 8.832 fueron positivos, 2.081 fueron recomendados para modificación y a 330 se les desaconsejo su difusión.
Sin embargo, apuntan que la actual calificación de alimentos como saludables o poco saludables carece de rigor científico y recomiendan a la administración a trabajar de manera conjunta en planes integrales para combatir la obesidad y otras enfermedades provocadas por el sedentarismo y hábitos de vida poco saludables. Añadiendo también un apunte sobre la importancia que supone el contexto dietético global, el estilo de vida y el patrón en el consumo y consecuencias, más allá de la evaluación aislada de productos concretos.
“La industria defiende un enfoque basado en la corresponsabilidad, en el que Administraciones públicas, sector privado, familias, educadores y sociedad civil compartan el objetivo común de promover hábitos de vida saludables, evitando simplificaciones que no reflejan la complejidad real de los desafíos de salud pública”, FIAB.














