Las cápsulas de café entran en la 'gran liga' del reciclaje europeo

HOSTELVENDING.COM 06/02/2026.- A partir del 12 de agosto de este año, las cápsulas de café pasarán a considerarse envases en toda la UE, un cambio normativo que obliga a la industria a garantizar su selección y reciclaje (aun conteniendo restos de café).
El cronómetro ya está en marcha. Con la entrada en vigor del nuevo Reglamento europeo de envases y residuos de envases, las cápsulas de café dejan de ocupar ese "limbo" regulatorio para integrarse de pleno en el marco industrial del reciclaje.
De este modo, a partir de 2026, las cápsulas deberán ser gestionadas como cualquier otro envase, con obligaciones concretas para fabricantes, marcas y sistemas de recogida.
Todo esto se asienta sobre el objetivo que llega desde las esferas europeas: avanzar hacia un modelo más homogéneo en Europa y lograr que, de aquí a 2030, incluso productos más complejos como las cápsulas, sean reciclables. El problema es que, en la práctica, no existe una cápsula estándar. Si echamos un vistazo a las que actualmente se comercializan, vemos que el mercado combina aluminio, plásticos, bioplásticos o estructuras multicapa, entre otros.
De todos ellos, el aluminio es el que parte con ventaja; por ejemplo, en países como Italia ya existen sistemas consolidados de recuperación a través de puntos de venta. También se están probando soluciones para su recogida en el domicilio del usuario, con separación posterior en plantas de selección de multimaterial ligero.
En España, aunque con un despliegue más desigual, también existen experiencias activas de reciclaje de cápsulas. Estas, impulsadas por marcas y operadores que han desarrollado sistemas de recogida selectiva a través de puntos de reciclaje en establecimientos, oficinas y otros canales.
Las cápsulas bioplásticas suponen otro avance. De hecho, muchas utilizan ya materiales compostables que, cuando cumplen los requisitos técnicos, se pueden gestionar junto con la fracción orgánica (se recupera tanto el envases como el poso del café). Claro que, para que funcione, necesita asentarse en un buen sistema de gestión de residuos.
Eso sí, el cambio no será de la noche a la mañana, porque la entrada en vigor del reglamento europeo no implica, y lo hemos visto en otros ámbitos, una aplicación automática en cada país. Hasta que el marco nacional no se adapte y se publiquen directrices claras, la gestión práctica de las cápsulas seguirá dependiendo de las normas locales.














