Máquinas expendedoras para combatir la trata de seres humanos
HOSTELVENDING.COM 07/05/2026.- Freedom Vending emerge en el sector como una startup con un componente solidario diferencial que la ha hecho destacar: la libertad. Y no hablamos sencillamente de su nombre, que pueda parecer estético, sino a que su propósito va más allá de ofrecer neveras inteligentes, sino que su misión pasa por el empoderamiento de personas con necesidades especiales y su apoyo para las victimas de la trata de personas.
Nacida el pasado noviembre en Grand Valley, pueblo canadiense de la provincia de Ontario, la empresa opera únicamente dos máquinas que se encuentran ubicadas en la estación de policía de Grand Junction. Pueda parecer un negocio pequeño, pero su tamaño es inversamente proporcional al de su propósito.
Como explica el diario local, The Daily Sentinel, estas máquinas, aunque desde fuera puedan parecer expendedoras tradicionales, son en realidad Smart fridges, por lo que no funcionan con dinero en efectivo, sino que realiza los cobros con tarjeta para que, posteriormente, el cliente retire personalmente el producto de su interior. Incluyendo, como es la norma en esta clase de máquinas, un sistema de monitoreo de stock y, tal y como vimos recientemente en máquinas estadounidenses, incorporan un código QR que, en este caso, sugiere a los clientes nuevos productos.
Sin embargo, es en el pago es donde se ve su peculiaridad, ya que, como adelantamos, una porción de toda compra es donada a organizaciones de apoyo a victimas de la trata de seres humanos.
Jeremy Skeen, propietario de la startup, declara el buen funcionamiento que esta teniendo el proyecto y, a medida que este sigue creciendo, espera poder ampliar la plantilla actual de trabajadores para poder ofrecer oportunidades de empleo a más personas con discapacidades.
“Es una parte de nuestra ciudad, de nuestra población y de nuestra cultura que a veces se ve marginada y no tiene la oportunidad de contribuir ni de aprovechar sus habilidades únicas para influir en nuestra sociedad. Nuestra empresa es un apoyo para aquellas personas que quieren trabajar, que quieren dejar huella, pero que también quieren hacerlo de una forma que les resulte viable” afirma Skeen.
De hecho, como revela el diario canadiense, la primera de estas personas que se ve beneficiada de este proyecto es la hija del propio Jeremy, Olivia Skeen, quien padece de parálisis cerebral. Su condición le ha provocado una dificultad motriz que le complica el trabajar en determinados puestos, sin embargo, el proyecto de su padre le ha permitido realizar una labor ajustada a su condición y la de otros.
“Por ejemplo, en una tienda de comestibles me resultaba bastante difícil averiguar cómo hacer mi trabajo, dadas las limitaciones que tengo, mientras que en Freedom Vending eso ya se tiene en cuenta. Es una buena causa que está creciendo y, la verdad, resulta bastante divertido. Me encanta levantarme y reponer productos, o incluso hacer inventario”, declara Olivia Skeen.
Por su parte, Jeremy espera poder seguir ampliando su negocio por todo el valle y su región, recordando a los propietarios de locales que, aunque estas expendedoras no prevén reparto de beneficios, tampoco implica gasto alguno por incluirla en sus locales.














