Palantir lleva a sus oficinas máquinas expendedoras con productos de nicotina “para incrementar la productividad”

HOSTELVENDING.COM 09/03/2026.- Empresas tecnológicas estadounidenses, de la talla Palantir o Hello Patient, han decidido llevar la distribución automática de sus oficinas por una vía diferente a los clásicos snacks, cafés o refrescos. Su elección para aumentar la productividad y bienestar de los empleados ha sido artículos con nicotina (Nicotine pouches), de la mano de las startups Lucy y Sesh.
Curiosamente, según afirma el diario Fortune, esta medida parece estar dándoles los resultados que esperaban. Explican cómo estos artículos, “que históricamente han sido una alternativa más segura y legal que las drogas usadas por los banqueros de Wall Street de antaño”, están regresando a las oficinas en forma de productos de menos invasivos que “permiten obtener el subidón propio de la nicotina sin llenar de humo el aire de la oficina”.
Con esta mentalidad, las tecnológicas de Silicon Valley se han lanzado a llenar sus máquinas y neveras de artículos de este tipo, generalmente del tamaño de chicles que se colocan entre la encía y la mejilla. Gracias a estos, dicen estar viendo un aumento de los beneficios, producto de una mentalidad laboral más centrada en las “ventajas del trabajo que en el oficio en sí mismo”.
El motivo detrás de que el diario use la palabra “ventajas” es porque, en el caso de Palantir, estos artículos se encuentran disponibles de forma gratuita para todos los trabajadores y visitantes de más de 21 años. En concreto, la relación de esta tecnológica con el sector de la nicotina tiene recorrido ya que la firma 8VC, propiedad del cofundador de Palantir Joe Lonsdale, financió a la startup Sesh con 40 millones de dólares ya que, según Lonsdale, son una alternativa libre de humo: “las personas ya no quieren vapear más”.
“Nicotine pouches”, ¿libres de riesgo?
Aunque la mayoría de los estados del país consideran estos artículos como “producto de tabaco” y varios médicos se han visto obligados a recordar las innumerables pruebas que muestran sus efectos dañinos para la salud, desde Silicon Valley insisten en que estos artículos no contienen tabaco, sino nicotina en polvo mezclada con edulcorantes y aromatizantes.
En este caso, nos remitimos al estudio comparativo del Instituto para la Investigación de Riesgos, Alemania, que fue publicado por el Ministerio de Sanidad.
Este informe recuerda que, aunque las bolsas de nicotina (o nicotine pouches) no contienen tabaco y por ello a veces los definen como productos “blancos”, no están exentos de riesgos. Afirman que la activación del receptor nicotínico en el sistema nervioso central trae consigo marcados efectos cardiovasculares, como aumento de la presión y ritmo cardiacos dependiendo de la dosis: “un pouch de 6mg produce un aumento promedio de 10 latidos cardiacos por minuto”.
Extreman la precaución sobre estos productos en caso de que contengan nitrosaminas específicas del tabaco, reconocidas como cancerígenas por la Agencia Internacional del Cáncer (IARC).
Incluso si no contiene nitrosaminas, el estudio enfatiza en que el riesgo de consumir estos pouches es especialmente elevado en embarazadas. Se debe a que la nicotina atraviesa la barrera placentaria y alcanza altas concentraciones séricas en el feto y en el líquido amniótico, resultando en un incremento del riesgo de muerte fetal.
Además, mencionan otros estudios que relacionan también el consumo de nicotina con el aumento de resistencia a la insulina y, por tanto, de la aparición de diabetes tipo II.
Por tanto, y aunque para muchos fumadores estas bolsitas representan una herramienta menos dañina y discreta que el tabaco, el informe concluye definiendo tres grupos de riesgos para estos productos: niños, adolescentes y no fumadores; mujeres embarazadas y lactantes; y pacientes cardiovasculares.














