Restauración automática: Grandes alianzas para grandes proyectos (Parte 1)

HOSTELVENDING.COM 17/02/2026.- No todos los espacios están preparados para un micromarket; no todos los operadores pueden asumir determinados modelos de negocio. Por eso, hay que tener coherencia y saber elegir al socio indicado.
Como os anunciábamos, la revista nº153 de Hostelvending arranca 2026 poniendo el foco en un concepto que se ha convertido en la columna vertebral del sector, las alianzas. Grandes alianzas para grandes proyectos, que así es como se titula nuestro próximo reportaje. Y no como un eslogan, o un mantra de boquilla; es una necesidad ante la complejidad y ambición de las nuevas propuestas (y demandas) de servicio desatendido.
Hoy, no podemos dar respuesta a un espacio colocando una simple máquina y ajustar precios. Debemos entender el contexto, el público y el momento de consumo, y construir una solución ad hoc en la que intervienen operadores, fabricantes, sistemas de pago, productores... Ah, y que no se nos olvide, el catering también es un aliado imprescindible. Muchas de las nuevas propuestas de restauración automática ya no pueden existir sin una lógica gastronómica detrás .
En este especial nos preguntamos qué se puede (y qué no se puede) ofrecer hoy desde el desatendido. No todos los espacios están preparados para un micromarket; no todos los operadores pueden asumir determinados modelos de negocio. Por eso, hay que tener coherencia y saber elegir al socio indicado.
“Ha cambiado por completo nuestra forma de elegir partners: buscamos aliados capaces de integrarse con nuestros desarrollos propios, garantizando coherencia total entre el producto, la tecnología y el servicio.”, Delikia.
Sobre todo, aquí ya no hablamos de "precios de vending", hablamos de valor, calidad y adecuación al entorno. Seguir anclados en esa antigua tesitura, además de limitar el servicio, impide facturar.
Estemos preparados para dar el salto, a especializarnos, a decidir si queremos dominar un tipo de emplazamiento concreto o ampliar cartera para responder a proyectos de mayor escala. Para algunos, el camino será la hiperespecialización; para otros, la diversificación. Pero, en ambos casos, está la misma necesidad: elegir a los partners específicos que permitan segmentar la oferta, triplicarla (si es necesario) y adaptarla a cada proyecto.
El proyecto "manda sobre la máquina"
Uno de los mayores cambios del unattended actual no tiene que ver con la tecnología en sí, sino con el orden de las decisiones. Durante años, el sector ha funcionado al revés: primero la máquina, después el producto y, al final, el encaje con el espacio. Hoy, después de algunos números en rojo y lamentos, hemos entendido que ese esquema ya no funciona.
Desde Arbitrade, Josep Martínez puntualiza que los proyectos de restauración automática que están funcionando parten del diseño del servicio y no tanto del equipamiento. Por eso, las preguntas aque el sector ha de plantearse son qué necesidad concreta se quiere resolver, en qué entorno y para qué tipo de usuario. Lógicamente, todo ello obliga a replantear las alianzas desde el inicio.
Tecnología, producto y operación se definen de forma conjunta y no se suman después. Cuando eso no ocurre, aparecen soluciones forzadas y, sobre todo, poco rentables. Martínez incide especialmente en el riesgo de replicar modelos sin contexto. Lo que funciona en una estación de servicio, un hospital o un entorno industrial no tiene por qué hacerlo en un coliving, una oficina flexible o un espacio de restauración híbrido.
En este escenario, las alianzas dejan de basarse en catálogos y pasan a construirse alrededor del proyecto. Y en este punto, lo más importante será quién entiende mejor el uso real, la operativa diaria y las limitaciones del entorno. La colaboración se vuelve más selectiva, pero también más sólida. Desde Arbitrade se subraya, además, que este cambio exige asumir que no todo proyecto debe escalarse. Algunos están pensados para funcionar bien en un contexto concreto, con un equilibrio específico entre servicio, coste y experiencia. Forzar la estandarización puede romper ese equilibrio.














