Hombre detenido por dañar una máquina expendedora en busca de ir a prisión
HOSTELVENDING.COM 02/06/2026.- Cuando oímos una noticia sobre una detención policial involucrando daños a máquinas expendedoras, el motivo detrás del acto delictivo suele ser siempre el mismo: dinero. Robos organizados, atracos nocturnos… Sin embargo, la isla de Palma ha sido el escenario de un caso donde el objetivo no eran ni las monedas ni los billetes, sino la detención en sí misma.
Un hombre sin hogar de 32 años fue arrestado por la policía local este pasado 27 de mayo tras romper el cristal de una máquina expendedora de una farmacia. No sustrajo nada del dispositivo, ya que, cuando le interrogaron, declaró que su objetivo era ir a prisión.
Billete a prisión
Según declaran fuentes de la Policía Local de Palma, el pasado miércoles, sobre las 02:00 AM, una patrulla ubicada en Plaza España escuchó fuertes golpes provenientes de la calle Marquès de la Fontsanta. Comenzaron el escrutinio de la zona y, poco después, un ciudadano les informó de que un joven se encontraba golpeando repetidamente el escaparate de una farmacia, procediendo la patrulla a enviar dos unidades al lugar de forma inmediata.
Una vez allí, se encontraron con el joven sintecho sentado en la entrada de un local contiguo a la farmacia. Tras de sí, había dejado una máquina expendedora con el cristal completamente fracturado.
Cuando los agentes entrevistaron al hombre, este confesó rápidamente que él era el responsable del delito. Al parecer, llevaba tiempo durmiendo en las calles, por lo que había recurrido al acto vandálico no con el objetivo de robar ningún artículo o divisa, sino buscando ser detenido y trasladado a prisión.
La declaración parecía ser cierta, ya que cuando los agentes procedieron a registrar al varón, este no llevaba consigo ningún objeto de la expendedora. A excepción de un billete a prisión.
En vistas de la declaración del delito de daños, los agentes procedieron a la detención del sujeto y la intervención de una cinta de amarre con trinquete, herramienta que había sido usada para golpear la máquina. Tras la puesta en marcha de la redacción e instrucción de diligencias por parte de la Sala de Atestados, el hombre fue trasladado a dependencias de la Policía Nacional para ser puesto a disposición judicial.
De esta forma, un negocio de distribución automática se ha visto involucrado en un suceso que genera más tristeza que animadversión hacia el delincuente. Un individuo que, ante una situación de pobreza y soledad se ha visto empujado a realizar un acto vandálico para huir, aunque sea para ir al lugar designado por la sociedad como espacio de castigo. Caso que resulta similar a como ancianos japoneses cometen delitos menores queriendo ir a prisión para acabar con el aislamiento social, gozar de tres comidas diarias y disponer de atención médica. Historias que ponen más la lupa sobre la sociedad que sobre el perpetrador. Ahora solo queda por ver si su objetivo se cumplirá finalmente.














