Coffee To Go: ¿Qué ingredientes lo conforman? (Especial: Parte 1)

HOSTELVENDING.COM 02/07/2026.- Café para llevar. Tres palabras formando un concepto que de primeras puede parecer simple: el café de toda la vida, pero ahora en un vaso para trasladarlo de un sitio a otro. Sin embargo, cualquiera que se mueva en este mundillo sabe que, a pesar de que su objetivo sea entregar un servicio de la forma más sencilla, los procesos y decisiones que lo vuelven posible entre bambalinas son mucho más complejos.
El café, por sí solo, enmarca una de las bebidas más consumidas del planeta. Sus efectos en el organismo son objeto de estudio desde hace generaciones, su producción es pilar económico de multitud de comunidades y su ingesta es la clave para darle un empujón al día o detenerse a disfrutar de un momento para uno mismo. Adentrarse en el mundo del café conlleva el descubrimiento de un sector que se extiende hasta un punto casi infinito: granos, tueste, sabores, temperaturas, presión… Podríamos dedicar especiales completos a cada apartado y no terminaríamos. Y el café es solo una de las tres palabras que forman “Coffee To Go”…
Por ello, darle al consumo del café un giro de tuerca para convertirlo en “to go” no es un movimiento que se debe tomar a la ligera. En HostelVending hemos relatado la historia de este modelo desde hace más de 20 años: como ha crecido y evolucionado para alcanzar nuevas metas, emplazamientos y clientes. Por tanto, y de cara a poder comprender la profundidad del “Coffee To Go”, debemos comenzar por definirlo para entender que representa y abarca.
¿“On The Go” o “To Go”?
Al igual que el café posee multitud de facetas para adaptarse a diversos clientes y contextos, este modelo presenta una indeterminación superficial que ha provocado un aluvión de definiciones dependiendo de la organización a la que se le ha preguntado. Una naturaleza que, se podría decir, se ve plasmada directamente en su nombre, al no decidirse el sector entre llamarlo “Coffee To Go” o “Coffee On The Go”.
En el ahora lejano 2017, publicamos nuestra primera pieza en profundidad sobre este modelo. Remitimos sus orígenes a la hostelería, surgiendo este como respuesta a la necesidad de dar mayor proximidad, cercanía y calidad para aquellas personas que quisieran disfrutar de un buen café camino de la oficina.
Un modelo que definimos con cuatro ingredientes clave: tematización, selfservice, calidad y una fuerte personalización para el cliente, aunque por supuesto son muchos más. La realidad es que, hace diez años, el “Coffee To go” ya estaba arrasando en otras partes del mundo, como Estados Unidos o Japón. En Europa, por su parte, solo algunos países del centro y norte se habían atrevido, siendo Reino Unido uno de los principales referentes.
De esta forma, comenzó a hacerse cada vez más popular un modelo de consumo único centrado en aunar dos conceptos: un servicio 100% automatizado en la que la sencillez, la comodidad y la rapidez son los principales protagonistas, como ha sido siempre el café en la distribución automática; y la personalización del café adaptándose a los gustos personales de cada cliente, incluyendo soluciones premium a aquellos que buscan mayor calidad.
Aunque el concepto “para llevar” parece estar unido fuertemente a la distribución automática, son muchas las grandes cadenas y multinacionales, como Starbucks o Costa Coffee, que se subieron al carro de este modelo. El impulso de estas a los cafés “take away” fue tal, que se llegó a plantear la posibilidad de que las máquinas de bebidas calientes comienzaran a remplazar (o a acompañar) a las de bebidas frías.














