Reponedora de máquinas expendedoras recibe una indemnización de 45.772 euros por limitaciones físicas
HOSTELVENDING.COM 28-05-2026.- El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha concedido a una reponedora de máquinas expendedoras una indemnización de 45.772 euros por las limitaciones físicas, deformaciones y dolores que sufre en ambas manos, a raíz de una artritis crónica y una artrosis erosiva, y que le dificultan realizar su trabajo habitual.
Según recoge el diario La Voz de Asturias, el origen del procedimiento data del verano de 2023, cuando la reponedora presentó una solicitud de incapacidad permanente ante la Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) por problemas importantes en las manos. Hablamos de inflamación, dolor, deformidades, rigidez e incluso una rizartrosis severa en la mano izquierda que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. Sin embargo, y a pesar de ser su solicitud valorada por el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI), esta fue denegada, lo que llevo a la afectada a presentar una reclamación que fue igualmente desestimada.
Ante esta situación, la trabajadora acudió al Juzgado de lo Social número 1 de Avilés, el cual, tras dictaminar que estas limitaciones dificultan el desempeño de su labor, aceptó parcialmente la demanda. No obstante, señaló que estas dolencias le impidieron completamente realizar su trabajo, lo que rechazaba la posibilidad de una incapacidad permanente total, pero si le reconocía una incapacidad permanente parcial con una indemnización equivalente a 24 mensualidades. Al ser cada una de 1.907,19 €, el total da como resultado la cantidad de 45.772 €, que, como confirma el diario, deberá ser percibida por la afectada en un único pago.
Persiguiendo la incapacidad completa
No mostrándose conforme con la resolución sobre la incapacidad permanente total, decidió dar un paso más en la jerarquía judicial presentándose ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJA). La realidad es que, si se le concede este grado de incapacidad, la cuantía a percibir pasaría a ser una mensualidad y no un único pago. Sin embargo, este organismo consideró, al igual que el anterior, que sus dolencias le producían unas dificultades laborables considerables, pero aún mantenía una capacidad suficiente para realizar sus tareas.
Como explica el medio asturiano, esta decisión fue realizada a pesar de contar el tribunal con informes que ponían seriamente en duda la capacidad de la trabajadora de realizar las tareas fundamentales asociadas a su cargo. Por un lado, el medio evaluador del INSS describió su caso como “importantes problemas funcionales en ambas manos”, describiendo las diferentes deformaciones, inflamaciones, debilidad, dificultad para realizar acciones básicas como cerrar el puño y sinovitis (inflamación articular que provoca dolor y rigidez). Unas enfermedades y síntomas que, como confirmaron los expertos, se mantenían en el tiempo.
Por otro lado, se presenta un informe más reciente del Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA), donde ya se diagnosticó a la reponedora con artritis reumatoide erosiva asociada a artrosis en ambas manos y un especialista llegó a confirmar que el estado de la trabajadora imposibilitaba el desarrollo regular de su trabajo de reponedora, debido a la rigidez y deformación.
Independientemente de estas conclusiones, para el Tribunal Superior de Justicia de Asturias estos estudios solo demuestran una incapacidad parcial. Por tanto, el TSJA mantiene lo dictado por el Juzgado de lo Social número 1 de Avilés, pero niega la incapacidad permanente total.
Ahora bien, en base al funcionamiento de la jerarquía judicial española, este puede no ser aún el final de esta solicitud, pudiendo la reponedora de máquinas expendedoras recurrir esta sentencia ante el Tribunal Supremo














